lunes, 25 de agosto de 2008

Mis vacaciones en Ibiza y Chiclana de la Frontera

Hola, perdonad la ausencia estos dos meses, pero es que el verano ya sabéis cómo es. Muchas horas de luz, pero poco tiempo en realidad entre salidas y llegadas. Hay que arovechar las tardes frescas para salir, ¿verdad?. Os voy a contar mis vacaciones, que he pasado en Ibiza y Chiclana de la Frontera (Cádiz).


Para empezar os diré que es la segunda vez que visito Ibiza y me encantaría volver otra vez más. Hay sitios muy bonitos, muchas playas y calas con aguas cristalinas y arenas finas.




He visitado la Cueva de San Miguel, donde quede sorprendida porque las cuevas andaluzas son naturales, pero ésta, por no tener la montaña la suficiente humedad, está hecha mediante depósitos de agua. Os puedo asegurar que es preciosa.



Y al salir al exterior, en la cima de la cueva, el paisaje que se ve es impresionante: el puerto, la playa y en medio del mar una isla con una casa maravillosa.



La puesta de sol vista en el Café del Mar es muy bonita y espectacular, puesto que está acompañada de música chillout. Justo al ponerse el sol toda la gente allí congregada se pone a aplaudir, como si dieran las gracias al astro de habernos brindado un día más su luz y su vida. El entorno de una puesta de sol así es para vivirlo puesto que son momentos en los que tu mente se vacía de estrés y problemas cotiadonos y deja paso a pensamientos mucho más elevados y relajantes. Merece muchísimo la pena vivir un momento así.

Además visité Formentera, una isla que aunque pequeña es muy bonita, con un puerto y unas playas muy lindas con aguas completamente trasperentes y azules. Se asejan a las playas del caribe que se ven en los catálogos de las agencias de viejes.







Cuando regresé a la península me fui unos días a Chiclana de la Frontera. La playa, que es enorme, cosa que la diferencia de las de Ibiza, es maravillosa también. Se extiende desde el Castillo de Sancti Petri a la Torre del Puerco y sus aguas suelen ser turquesa cristalinas y de arena muy fina, que incita a dar largos paseos dejando viajar a tu imaginación mientras miras al infinito mar.









Bueno, espero que os hayan gustado las fotos y que me enviéis las vuestras para que las publiquemos aquí. Hasta pronto.

sábado, 17 de mayo de 2008

La sonrisa etrusca de Jose Luis Sampedro

Cuenta este libro las vivencias de un abuelo y su nieto. Parte del argumento de esta novela gira alrededor de ese nieto que se llama Brunectino, casualmente el alias con el que conocían al abuelo en la resistencia los compañeros que militaron con él.

Salvatore, que es como se llamaba el abuelo, estaba enfermo y vivía con su hija y su yerno. Debido a su enfermedad su hija habló con su hermano, para que se lo llevaran a Milán y que allí lo vieran los médicos. A Salvatore le costo irse de su tierra natal pues él era un hombre rudo, con gran energía y un gran temperamento, pero sabía que su final no tardaría en llegar.

Cuando llegaron a Milán a él le pareció triste y oscuro y pensó que allí moriría antes de lo previsto. La sorpresa fue cuando estando ya en la casa, su hijo le presento a su nieto de unos meses de edad. Eso lo reconfortó y animó un poquito más. Y aún más cuando su hijo le dice el nombre del niño. Brunectino. Al escucharlo la mirada del bebé despierta una gran ternura y serenidad en el abuelo.

Lo que peor llevaba Salvatore, aparte de su "rusca", como él llamaba a su cáncer, era que su hijo y su nuera le hiciese caso al pediatra cuando les decía que el niño tenía que dormir solo en su cuarto, ya que él pensaba que si al niño le pasaba algo ellos no lo oirían.

Empezó a salir y a dar paseos por Milán. De vez en cuando le dejaban al niño para que lo pasease en su carrito y a la vez para darle confianza y seguridad. En unos de estos paseos con el niño conoció a Hortensia, una señora de muy buen ver y que a lo largo de estos encuentros se fueron conociéndo y ayudando mutuámente.

Esta novela nos devuelve los sentimientos verdaderos de la vida: la alegría, la fortaleza, la comprensión, el amor, la entrega y la pasión hacia los demás. Así como el dolor, el sufrimiento y la soledad inmensa que nos espera al final del camino.

Esta novela de Jose Luis Sampedro creo que es muy sensible, se centra en las familias cotidianas y por eso resulta tan interesante y amena.

viernes, 18 de abril de 2008

Carta de una desconocida de Stefan Zweig

Este libro habla del amor: del amor de una niña de trece años, hacia un hombre bastante mayor que ella, una niña que cuando solo tenía edad de colegio y jugar con sus amigas se enamoro profundamente de un vecino que en esos dias se mudo a vivir enfrente de su casa.

Él vivía con su criado nada mas y ella vivía con su madre viuda y que sólo quería que su hija estudiase para que se labrase un porvenir mejor que el que ella le había podido dar.

Él era escritor, una persona distinguida, elegante, culta y bondadosa, y tan solo una vez se cruzaron en el camino, pero fue lo suficiente para que ella quedara prendada de él. Así empezó a vigilar sus pasos; las entradas y salidas de su casa. Ella se sentía enamorada y entusiasmada por él.

Un día cuando ella regresó del colegio su madre le comentó que el pariente con el que estaba saliendo le había pedido matrimonio. A ella le pareció bien pues era un hombre que se había portado muy bien con ellas dos. Lo malo fue cuando se enteró de que se tenían que ir de allí. Eso si le partió el corazón por que ella sólo pensaba en el inquilino de enfrente de su casa y le costaba irse de allí. Incluso llegó a pensar en ir a hablar con él y que la contratara como doncella en su casa, pero cuando estaba dispuesta a abrir la puerta le vio llegar con una señorita, por lo que pensó que lo mejor era resignarse a irse con su madre.

Cuando pasaron algunos años, esa niña se convirtió en mujer y sólo pensaba en volver a Viena, para verlo de nuevo, de manera que comenzó a pasearse por su calle. Después de pasar algunas semanas y mirar y mirar hacia su ventana, un día la vió y se cruzaron las miradas. Ella se sintió como la niña de trece años e involuntariamente bajó la mirada a pesar del vivo deseo de contemplar su rostro.

Por más que acudía todas las tarde a su calle, algunos días le veía salir con amigos y otros en compañía de alguna mujer. No es que le sorprendiera pues conocía desde su infancia sus eternas visitantes.

Al fin una tarde la fortuna quiso que un coche que estaba mal aparcado le obligara a pasar cerca de ella, se miraron y ella comprendió que no le había reconocido. Tampoco la reconoció unas semanas más tarde cuando se volvió a fijar en ella y le sonrió levemente. En ese momento se sentió una mujer viva y sin volverse tuvo la certeza que por primera vez iba a oir su voz tan querida y deseada por ella. Entonces él la invitó a pasear y comer juntos, a lo que ella aceptó sin dudarlo. Después de comer le sugirió pasar por su casa para charlar un poco, cosa a la que tampoco se negó. Ella recordó las sensaciones vividas años atrás cuando entró en el portal donde le había aguardado miles de veces, las escaleras donde le vió por primera vez, y sus entradas y salidas con o sin compañía.

Antes de separase aquel día quedaron en reunirse otra tarde y posteriormente quedaron una tarde más. Así pasaron juntos tres días de amor. Al tercer día él le dijo que tenía que ausentarse y le prometió avisarle a su regreso. Durante unas semanas ella estuvo yendo a preguntar por él, pero no tuvo respuesta.

A partir de este momento el libro cuenta todas las vivencias que ella tiene y acaba con un final que no hubiera podido imaginar.

Como anécdota personal me gustaría contar cómo llegó este libro a mis manos y por qué lo leí. Así podéis conocerme algo mejor. Este libro llegó a mi gracias a mi vecina más preciada y querida. Realmente ella iba a tirar varios libros porque necesitaba hacer espacio pero antes de hacerlo me propuso que les echara un vistazo y me quedara con aquellos que más me gustasen. Yo siempre he pensado que un libro nunca ha de tirarse, por muy poco valor que tenga. De echo este libro es el que peor estado presentaba de todos. Sus hojas están amarillentas, algunas están casi separadas y en su pasta no presenta título alguno. Pero tras ojearlo sentí que este libro tenía mucho que contarme. Así fue como conocí esta historia y os recomiendo, si podéis encontrarlo, que no dudéis en leerlo.