sábado, 24 de enero de 2009

La infancia que se perdió de Leandra González

Cuando he leído esta novela lo primero que me llamo la atención fue la naturalidad y la frescura con la que se cuenta. Mientras estamos leyendo nos adentramos en la realidad de aquellos años duros y difíciles de la posguerra española, donde la infancia era precaria y agridulce, con muchas dificultades.

Laurita descubrirá lo que por tantos años sus mayores han guardado.

Su madre que era muy joven enviudo antes de nacer Laurita y al encontrase sin medios para criar a su hija se fue a la capital dejando a la niña con su abuela y su tía. Por este motivo el contacto que Laurita tiene con su madre siempre es por correo.

Laurita nos va enamorando con la solidaridad y ternura, sus sentimientos llenos de amor, tristeza y abandono, además de su cariño, a veces desafiante, hacia los mas débiles e indefensos.

Estamos, pues, ante una novela que no os dejara indiferente. Tanto si vivieron en aquel tiempo como si no lo vivieron, en ella descubriréis un mundo que por más que os parezca lejano fue el de nuestros padres, abuelos y familiares más mayores.

La escritora de esta novela te sumerge en un mundo a veces subjetivo y en otras ocasiones muy real. Toda ella esta impregnada de un ambiente de misterio y secretos a media voz.

Amigos y amigas os recomiendo este libro y no os arrepentiréis.

Gracias Leandra no cambies nunca. Sigue así.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Donde el corazón te lleve de Susana Tamaro

La historia contada en este libro relata la vida y secretos de una mujer, llamada Olga, a través del diario que le escribe a su nieta cuando ve cerca el final de sus días.

Ella piensa que las cosas que escribe en ese diario debería habérselas contado a su hija, pero se le hizo demasiado tarde y entoces creyó que su nieta tenía que saber la verdad de sus antepasados. Ésta había vivido siempre con su abuela y cuando fue teniéndo uso de razón le preguntaba por qué su madre no estaba con ellas. Su abuela se estremecía y le decía que siempre estaba con ella si la tenía en su corazón.

Olga empieza a escribir este diario dos o tres meses después de la partida de su nieta. Ella tuvo la necesidad de viajar y conocer otros sitios y otras gentes y fue por eso por lo que viajó a América.

A Olga, todo en su vida le pareció trivial; aunque había tenido dificultades, ella siempre pensó que eran insignificantes y propias de la juventud. Pero según maduraba y se convertía en esposa, madre, viuda y abuela, jamás se apartó de esa aparente normalidad, a pesar de que los problemas son de mayor índole en esas edades.

Realmente, este libro merece muchísimo la pena leerlo. Las situaciones vividas por Olga podrían perfectamente llevarse a cualquiera de nuestras vidas, porque a fin de cuentas cualquiera de nosotros hemos podido vivir situaciones muy parecidas. Esto es lo que me gustó de esta lectura, su realismo y, por encima de todo, el pensamiento puro que siempre mantuvo Olga a lo largo de su existencia.

Por último, me queda agradecer especialmente a María Jesús que me regalara este libro. Le agradezco enormemente este presente, pues en su interior, no sólo se relata la historia de una mujer, sino la historia de muchas mujeres que han luchado y vivido intensamente.

lunes, 25 de agosto de 2008

Mis vacaciones en Ibiza y Chiclana de la Frontera

Hola, perdonad la ausencia estos dos meses, pero es que el verano ya sabéis cómo es. Muchas horas de luz, pero poco tiempo en realidad entre salidas y llegadas. Hay que arovechar las tardes frescas para salir, ¿verdad?. Os voy a contar mis vacaciones, que he pasado en Ibiza y Chiclana de la Frontera (Cádiz).


Para empezar os diré que es la segunda vez que visito Ibiza y me encantaría volver otra vez más. Hay sitios muy bonitos, muchas playas y calas con aguas cristalinas y arenas finas.




He visitado la Cueva de San Miguel, donde quede sorprendida porque las cuevas andaluzas son naturales, pero ésta, por no tener la montaña la suficiente humedad, está hecha mediante depósitos de agua. Os puedo asegurar que es preciosa.



Y al salir al exterior, en la cima de la cueva, el paisaje que se ve es impresionante: el puerto, la playa y en medio del mar una isla con una casa maravillosa.



La puesta de sol vista en el Café del Mar es muy bonita y espectacular, puesto que está acompañada de música chillout. Justo al ponerse el sol toda la gente allí congregada se pone a aplaudir, como si dieran las gracias al astro de habernos brindado un día más su luz y su vida. El entorno de una puesta de sol así es para vivirlo puesto que son momentos en los que tu mente se vacía de estrés y problemas cotiadonos y deja paso a pensamientos mucho más elevados y relajantes. Merece muchísimo la pena vivir un momento así.

Además visité Formentera, una isla que aunque pequeña es muy bonita, con un puerto y unas playas muy lindas con aguas completamente trasperentes y azules. Se asejan a las playas del caribe que se ven en los catálogos de las agencias de viejes.







Cuando regresé a la península me fui unos días a Chiclana de la Frontera. La playa, que es enorme, cosa que la diferencia de las de Ibiza, es maravillosa también. Se extiende desde el Castillo de Sancti Petri a la Torre del Puerco y sus aguas suelen ser turquesa cristalinas y de arena muy fina, que incita a dar largos paseos dejando viajar a tu imaginación mientras miras al infinito mar.









Bueno, espero que os hayan gustado las fotos y que me enviéis las vuestras para que las publiquemos aquí. Hasta pronto.